01 enero 2001

¿Qué valor tienen los testimonios críticos que aparecen en Internet contra el Opus Dei? ¿Y los libros "críticos" escritos por ex-miembros?

Las críticas al Opus Dei

¿Qué valor tienen los testimonios críticos que aparecen en Internet contra el Opus Dei? ¿Y los libros "críticos" escritos por ex-miembros?

El Opus Dei y sus miembros no son infalibles, ni lo serán nunca. Hay errores, lógicamente, en sus vidas. ¿Hay auto-crítica en el Opus Dei? Yo creo que sí. Me he movido en muchos ambientes, y el Opus Dei es el lugar en que más he visto que se practica de modo constante y natural la auto-crítica. En algún lugar en el que he trabajado, por ejemplo, estaba muy mal visto poner en tela de juicio la actuación de los que mandaban, ni siquiera extremando la delicadeza y la discreción. No estaba prohibido, claro está, pero en la práctica era muy arriesgado decir nada, ni siquiera una sugerencia de poca categoría. En la Obra, por el contrario, se practica frecuentemente la corrección fraterna. Se agradecen las sugerencias y las críticas para mejorar las cosas. Cuando los fieles se incorporan de modo definitivo (en una sencilla ceremonia, que se llama la Fidelidad), se comprometen a hacer corrección fraterna a todos, pero especialmente a los directores. Junto a esto, los miembros del Opus Dei también practican la debida auto-crítica, dedicando tiempos diarios, semanales, mensuales y anuales al examen personal de conciencia.

Por encima de los directores de los centros, hay otros niveles de gobierno, regional y central, a los que se puede acudir, libremente, cuando se quiera. Y luego están las leyes generales de la Iglesia e incluso, si fuese el caso, las leyes civiles de cada país. La actuación de todos y cada uno de los directores del Opus Dei, como es lógico, está sometida a todas esas disposiciones, a las que cualquiera -sea o no miembro de la Prelatura- puede acudir.

Además, en el Opus Dei hay muchos otros mecanismos para evitar la tiranía. Por ejemplo, el gobierno es colegial en todos los niveles. Nadie puede tomar en solitario una decisión de cierta importancia. En caso de duda, los asuntos se resuelven por mayoría. Esto lo vivo y lo presencio todos los días desde hace muchos años. Nadie puede decir, sin mentir, que no es así.

Con respecto a los testimonios en contra del Opus Dei, diré que no todos esos testimonios son "en contra del Opus Dei". En algunos casos, son testimonios en contra del tal o cual persona del Opus Dei, que tuvo una actuación desafortunada. No puedo entrar a juzgar cada testimonio, porque me faltan los datos, lógicamente. Pero sí puedo decir alguna cosa en general. Por ejemplo, que supongo que nadie puede ser condenado sin ser oído.

Ojo: no estoy diciendo que esos testimonios sean falsos. Si alguien tiene algo contra una persona concreta, o contra varias, tiene a su disposición el Tribunal de la Prelatura, los demás Tribunales Eclesiásticos, y si por la materia fuesen competentes, los tribunales civiles nacionales e internacionales.

Me da pena que con su actuación, los que pretenden descalificar a una institución entera por los posibles errores de algunos de sus miembros, puedan causar daño a la Iglesia, a la Obra, a las almas... y quizá -repito: quizá- a sí mismos, pues antes o después darán cuenta a Dios, que conoce de sobra la verdad de cada caso y la conciencia de cada uno.

Con respecto a los libros calumniosos, no tengo mucho que decir. En su momento, la Obra, en los países donde se han publicado, ha dado suficientes explicaciones. Si alguien desea más datos sobre algún libro concreto o alguna de las afirmaciones que allí se recogen, estaré encantado de responder.

Los que salieron publicados antes de 1992 los presentó la Obra (no los autores, sino la Obra) ante la Santa Sede, para acompañar la documentación que se presentó en el proceso de canonización del Fundador. Ya habrás podido ver por ti mismo lo que valen.

Hay quien dice que el Opus Dei los ha silenciado, a pesar de que algún autor afirma claramente que su libro no ha sido silenciado. Prefiero la verdad sencilla y clara y huyo de los retorcimientos. Por eso, ante un libro que se vende poco, tiendo a pensar que no tiene mucho interés para la gente, porque quizá es un libro "muy especializado", dirigido a un público muy restringido, con unos intereses muy concretos, y por eso tienen tan poca difusión. No han sido silenciados: quien ha querido sí los ha comprado.

Preguntas relacionadas:

  • ¿Libros silenciados?
  • Soy Evaristo.

    Buenas. Soy Evaristo y veo que me has citado en algunas de tus respuestas acerca de cierta web “sobre” el Opus Dei en la que se permiten todas las opiniones “menos las equivocadas”. Así lo exponían, créetelo, y ahora estoy buscando la frase exacta… y oh milagro… parece que ha desaparecido. Cáchis.

    El caso es que fui numerario por cinco años, entré a los 17 y me fui a los 22, y allí, en la obra, viví experiencias enormes y enriquecedoras que espero no se me olviden nunca.

    Entré porque deseaba entregarme a Dios del todo, y me salí porque no era ese mi camino.

    Ahora vivo felizmente casado y con una niña que es lo más bonito que ha parido madre (mejorando lo presente) Sigo entregado del todo a Dios, ahora sí, en mi camino.

    Ni mi entrada ni mi salida fueron fáciles: todo cambio exige crisis, y toda crisis provoca esfuerzo y a veces dolor. Pero siempre conté con la ayuda de Dios, de la Virgen, y de todos aquellos que me querían, y que me aportaban visión sobrenatural en los momentos más difíciles.

    Con todo, nadie, absolutamente nadie, tocó ni lo más mínimo mi libertad para hacer en todo momento lo que yo quería.

    Esto que te cuento, que parece tan sencillo, pero que no lo es… o sí… no parece del interés de algunos.

    Su web no admite corrección ninguna, y mira que está llena de contradicciones y sinsentidos, algunos de los cuales se los he hecho llegar… pero consideran mi opinión y mi vivencia como “equivocada” y confunden mis correos con insultos.

    Por eso te escribo, porque a ellos no sé si les interesa mi experiencia, o sólo quieren historias de coacciones y violencias.Pero eso sí, lo suyo no es insulto, pero lo de Evaristo sí:

    "Se publicaron tus correos hasta que todo fueron insultos soeces. Puedes decir lo que quieras guardando las formas elementales de educación. Si no es así, tendrás razón al decir que aquí se censura porque no volverás a ver ningún correo tuyo publicado en esta web".

    Tres mentiras: ni se publicaron todos mis correos (sólo algunos) ni contenían insultos, ni jamás escribí algo soez. Les pedí que me mostraran un solo insulto hacia ellos, y todavía estoy esperando. Unas líneas antes me decían:

    "No es porque seas del Opus, es porque has sido un ordinario, un mal educado y además mientes cuando te quejas de la censura de la web"

    Otra mentira: ya no soy del Opus… y ya no sé si lo demás son insultos (ordinario, maleducado o mentiroso)Pero me llena de tristeza que en esa web “sobre” el Opus Dei no haya un marco de libertad y tolerancia suficiente para hablar, dialogar, comprender, unir…

    Un saludo

    Evaristo

    ¿Por qué no acuden a los tribunales?

    Con tantas acusaciones como ha recibido, ¿por qué no acude a los tribunales y practica las oportunas denuncias? Si no lo hace, habrá que atenerse a aquello de que “el que calla, otorga”.

    A ninguna institución seria y de prestigio se le ocurre hoy en día recurrir a los tribunales ante la menor crítica que reciban. En la práctica, ese recurso supondría –casi exclusivamente– dar una mayor publicidad a los ataques injustos y convertir asuntos inexistentes en polémicas de “reality show”.

    Sin embargo, cuando ha sido preciso hacerlo, por la magnitud de la campaña de acusaciones y pensando sobre todo en el bien de las almas, algunos miembros del Opus Dei han acudido a los tribunales para defender el buen nombre de la Prelatura, ganando esos juicios, como sucedió en Alemania.

    ¿Cuándo comenzaron las críticas al Opus Dei?

    ¿Cuándo comenzaron las críticas al Opus Dei? ¿Ha habido alguna campaña organizada contra él?

    Pues bien, cedemos la palabra a Josemaría Escrivá:
    “Casi todas las instituciones que han traído un mensaje nuevo, o que se han esforzado por servir seriamente a la humanidad viviendo plenamente el Cristianismo, han sufrido la incomprensión, sobre todo en los comienzos. Esto es lo que explica que, al principio, algunos no entendieran la doctrina sobre el apostolado de los laicos que vivía y proclamaba el Opus Dei.

    Debo decir también –aunque no me gusta hablar de estas cosas– que en nuestro caso no faltó además una campaña organizada y perseverante de calumnias. Hubo quienes dijeron que trabajábamos secretamente –esto quizá lo hacían ellos–, que queríamos ocupar puestos elevados, etc. Le puedo decir, concretamente, que esta campaña la inició, hace aproximadamente treinta años, un religioso español que luego dejó su orden y la Iglesia, contrajo matrimonio civil, y ahora es pastor protestante.”

    (Entrevista realizada por Enrico Zuppi y Antonino Fugardi, director y redactor, respectivamente, de L"Osservatore della Domenica (Ciudad del Vaticano). Publicada en tres entregas, los días 19 y 26 de mayo y 2 de junio de 1968)
    Preguntas relacionadas:

  • Las calumnias se están diluyendo... el tiempo va poniendo las cosas en su sitio.
  • ¿Cuando el río suena, agua lleva?

    No suelo creer las habladurías. Pero el caso del Opus Dei es inquietante, pues ha sido criticado por muchísima gente, desde dentro y desde fuera de la Iglesia. Aunque me faltan datos, no puedo olvidar el refrán: “cuando el río suena, agua lleva”.

    La verdad es que ese río cada vez suena menos y las críticas de los años iniciales han ido disminuyendo en cantidad y en vehemencia.

    Ahora mismo se puede decir que el Opus Dei es una de las instituciones más queridas de la Iglesia y que la devoción a su fundador es un verdadero fenómeno de piedad popular extendido por los cinco continentes.

    Lo malo de las acusaciones falsas, como siempre, es que obligan al que las recibe a demostrar algo que no existe. Una justicia cabal pediría que la carga de la prueba recayera sobre los acusadores.

    Los buenos cristianos siempre han perdonado de corazón a sus perseguidores y han recibido de Dios la gracia y la paciencia para saber sufrir en sus carnes diversas afrentas por amor a Jesucristo.

    San Josemaría Escrivá no solía referirse en público a las calumnias de que fue objeto –sólo en contadas ocasiones– y siempre sin citar nombres.

    Perdonó de corazón a todos aquellos que con mejor o peor intención se sintieron con el derecho de echar basura sobre el Opus Dei o sobre su persona.

    De todos modos -repito- el Opus Dei es cada vez mejor comprendido en todos los ambientes. Dentro la Iglesia, los recelos iniciales de unos pocos –quizá engañados en su buena fe– han ido cediendo.

    Hitos de ese camino han sido la aprobación jurídica definitiva en 1950 por parte de la Santa Sede, la transformación en prelatura personal en 1982 y la beatificación de su fundador en 1992. Este proceso parece que va tocando a su fin a finales de 2002, con la canonización de San Josemaría.

    Para saber más:
    • El fantasma de la Obra El periodista Rodolfo Brancoli describe el cambio en el modo de percibir el Opus Dei en Italia (resumen en castellano).
    • Il fantasma dell'opera (original italiano de Rodolfo Brancoli, revista "Liberal", junio-julio 2002).
    • A la vuelta de Roma, por Fernando Sebastián, Arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela (Diario de Noticias, 15/10/2002).