01 diciembre 2001

¿El Opus Dei en una "lista de sectas" elaborada por una comisión parlamentaria belga?

¿El Opus Dei es una secta?

¿El Opus Dei en una "lista de sectas" elaborada por una comisión parlamentaria belga?



Un ejercicio de manipulación informativa o el origen de un tópico


1. El informe y la "lista" de la comisión parlamentaria belga

El informe, de fecha 28 de abril de 1997, que incluye esa supuesta "lista de sectas", fue el resultado del estudio de una comisión parlamentaria "para determinar una política de lucha contra las prácticas ilegales de las sectas". El informe, redactado en dos idiomas (francés y flamenco) consta de dos partes:

- la primera (364 páginas), puede encontrarse en:
http://www1.dekamer.be/FLWB/pdf/49/0313/49K0313007.pdf

- la segunda (306 páginas), en:
http://www1.dekamer.be/FLWB/pdf/49/0313/49K0313008.pdf

La segunda parte contiene una tabla sinóptica (págs. 228-273) de las instituciones, grupos y movimientos citados a lo largo del estudio. Que la comisión parlamentaria (formada por 11 miembros) haya "estudiado" todas y cada una de esas instituciones (¡189 en total!) es mucho decir, pues la mayor parte (como el Opus Dei) son citadas de pasada y no fueron objeto de un estudio específico. La comisión dedicó especial atención sólo a 40 presuntos "movimientos sectarios", entre los que no figuran ni el Opus Dei ni otras instituciones de la Iglesia Católica (cfr. págs. 285-364 de la primera parte del informe).

El Opus Dei consta, en efecto, en el n.133 de la tabla sinóptica, donde se indica claramente su pertenencia a la Iglesia Católica y que el Papa Juan Pablo II lo erigió en prelatura personal en 1982.

2. Los supuestos "testimonios" sobre el Opus Dei

Los testimonios sobre los llamados "movimientos sectarios" recogidos por la comisión parlamentaria procedían de:

1) instancias oficiales (gendarmería, magistratura, Seguridad del Estado, etc.)

2) testigos directos (familiares, miembros y ex-miembros de las supuestas "sectas")

3) testigos indirectos (personas que no fueron llamadas a declarar sobre una institución, movimiento o grupo concreto; es decir: expertos en diversos campos)

En el n.133 de la tabla se dice que los datos sobre el Opus Dei provienen sólo de "testigos indirectos". Se trata, concretamente, de cuatro de los seis representantes de los medios académicos que declararon (cfr. págs. 2-3 de la primera parte del informe). Los cuatro se refirieron de pasada al Opus Dei (cfr. págs. 68-94 de la primera parte del informe), manifestando opiniones personales o de terceras personas (sin documentación de apoyo): nueve referencias en total, casi todas calumniosas. Uno de ellos se refirió al Opus Dei una sola vez; transcribimos ese párrafo de su declaración, aunque contiene un grave error (pues el Opus Dei no tiene fines políticos):

Finalmente, otras instituciones —como la franc-masonería o el Opus Dei— pueden ser consideradas como grupos cuyos miembros quieren influir, incluso infiltrar el poder político. Y sin embargo, en esos casos, no se puede hablar necesariamente de sectas (pág. 74 de la primera parte del informe) (1)

No hubo otras informaciones, ni por parte de "instancias oficiales" ni de "testigos directos". Un párrafo del informe se refiere a tres supuestos testigos directos que debían declarar:

Por otra parte, el 21 de febrero de 1997 debían ser oídos tres testigos sobre el Opus Dei. Sin embargo, esas tres personas han renunciado por razones de orden personal (pág. 18 de la primera parte del informe) (2)

3. Algunos testigos lanzan la piedra y la comisión parlamentaria se lava las manos.

Sobre la valoración que la comisión parlamentaria hace sobre su propia " lista de sectas", lo menos que se puede decir es que se lavó las manos:

1) se declaró no responsable de la inclusión en su lista de las instituciones citadas;

2) no se pronunció sobre el carácter sectario de las instituciones, movimientos o grupos;

3) no verificó la exactitud de las informaciones recibidas.

Se transcriben a continuación los tres primeros párrafos de la página 227 de la segunda parte del informe (introducción a la tabla sinóptica), que hablan por sí solos. El lector podrá, además, sacar sus propias conclusiones sobre la seriedad y la profundidad del estudio:

La presente tabla resulta de las informaciones recogidas por la comisión. Los nombres que se incluyen en ella han sido facilitados bajo la sola responsabilidad, o de servicios oficiales (gendarmería, policía judicial, Seguridad del Estado, etc.) interrogados en ese sentido, o de testigos directos o indirectos, oídos bajo juramento.Esta enumeración no constituye ni una toma de posición, ni un juicio de valor por parte de la comisión. Así, el hecho de que un movimiento figure en ella, incluso si es por iniciativa de una instancia oficial, no significa para la comisión que sea una secta, y a fortiori que sea peligroso. Como la tabla lo muestra, la comisión no ha podido proceder a la verificación del conjunto de las informaciones recogidas ni controlar su exactitud. (3)

4. El sentido común del pleno del parlamento belga

El informe de la comisión parlamentaria, de fecha 28 de abril de 1997, fue objeto de una sesión plenaria del parlamento, el 7 de mayo de 1997. La trascripción de esa sesión plenaria (dos páginas) puede leerse en: http://www1.dekamer.be/FLWB/pdf/49/0313/49K0313009.pdf El pleno del parlamento:

1) toma nota del informe de la comisión parlamentaria

2) aprueba las conclusiones y recomendaciones del estudio (págs. 208-226 de la segunda parte del informe)


3) decide que la "Tabla sinóptica" no forma parte de esas conclusiones y por tanto la cámara ni la aprueba ni la desaprueba (4).

Sin comentarios.

5. Conclusión

Quienes difunden que el Opus Dei (y otras muchas instituciones respetables de esa lista) es una secta porque fue "incluido" en la tabla sinóptica de ese informe, parece que no han leído el informe ni lo que votó el pleno del parlamento belga o, si lo conocen, actúan de mala fe. A fin de cuentas se trata de un número muy escaso de personas que intentan hacer mucho ruido: mucho ruido, pero pocas nueces. Aunque la verdad es que no hay ninguna nuez.

Para terminar, señalaremos que en el n.80 de la tabla sinóptica se cita l'OEuvre (la Obra) o Het Werk, antiguamente conocida como Paulusheem. Se trata de una institución de la Iglesia Católica, de origen belga, distinta del Opus Dei.

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Textos originales (en francés):

(1) Enfin, d'autres institutions —telles que la franc-maçonnerie ou l'Opus Dei— peuvent être considérées comme des groupes dont les membres veulent influencer, voire infiltrer le pouvoir politique. Et pourtant, dans ces cas, on n'aura pas nécessairement affaire à des sectes.

(2) Par ailleurs, trois témoins devaient être entendus le 21 février 1997 concernant l'Opus Dei. Ces trois personnes se sont cependant désistées pour des raisons d'ordre personnel.

(3) Le présent tableau résulte des informations recueillies par la commission. Les noms qui y sont repris ont été fournis sous la seule responsabilité soit par des services officiels (gendarmerie, police judiciaire, Sûreté de l'Etat...) interrogés en ce sens, soit par des témoins directs ou indirects, entendus sous serment.

Cette énumération ne constitue donc ni une prise de position, ni un jugement de valeur de la part de la commission. Ainsi, le fait pour un mouvement d'y figurer, même si c'est à l'initiative d'une instance officielle, ne signifie pas que pour la commission, il soit une secte, et a fortiori qu'il soit dangereux.

Comme le tableau le montre, la commission n'a pas pu procéder à une vérification de l'ensemble des informations recueillies ni en contrôler l'exactitude.

(4) décide que le "Tableau synoptique" ne fait pas partie de ces conclusions et ne fait donc pas l'objet d'une quelconque approbation ou désapprobation par la chambre.

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Para saber más:

  • ¿Hay sectas dentro de la Iglesia Católica? Consideraciones del arzobispo de Viena, Cristoph Schönborn, secretario del comité de redacción del Catecismo de la Iglesia Católica, que precisan los elementos que caracterizan a una secta y descalifican la idea de que existan sectas dentro de la Iglesia.
  • ¿Es cierto que hay extremismo religioso en el Opus Dei?
  • ¿El Opus Dei es una secta? Investigación del gobierno italiano.

    ¿El Opus Dei es una secta?

    Para aclararse, vamos a tratar de acudir al diccionario. Aparecen cuatro acepciones de la palabra secta, y trataré de analizar cada una de ellas:

    1. Conjunto de seguidores de una parcialidad religiosa o política.

    No parece aplicable, pues el Opus Dei es una Prelatura Personal de la Iglesia Católica, que nació y se ha desarrollado siempre bajo la aprobación de la correspondiente autoridad eclesiástica. Su fundador ha sido canonizado, en un acto de magisterio supremo, por el Papa Juan Pablo II, con lo que no es difícil deducir que el Opus Dei no sólo está aprobado "como institución", sino que siguiendo su camino, como hizo el fundador, se puede llegar -y de hecho se llega- a la santidad.

    2. Doctrina religiosa o ideológica que se diferencia e independiza de otra.
    Es la misma definición anterior, aplicada a la doctrina, en lugar del conjunto de los seguidores de la misma. Creo que valen las mismas explicaciones.

    3. Conjunto de creyentes en una doctrina particular o de fieles a una religión que el hablante considera falsa.

    Esta acepción está hoy en desuso. Antiguamente se hablaba de las sectas "protestantes", etc. Como se ve en la definición, es una consideración subjetiva: uno tacha de "secta" aquello en lo que no cree.

    4. Sociedad secreta, en especial política.

    Supongo que la pregunta va por esta línea: por la del supuesto "secreto del Opus Dei".
    Sobre la total ausencia de secreto en la actuación del Opus Dei se habla en otro lugar de esta misma página. Pero por si a alguien le parecen insuficientes esas consideraciones, transcribo a continuación algunos párrafos de la respuesta que dio el Gobierno Italiano, leída por el Ministro del Interior Oscar Luigi Scalfaro, ante el Parlamento, el 24 de noviembre de 1986.

    El 24 de febrero de 1986 dos diputados de la extrema izquierda, Rodottá y Bassanini, presentaron una interpelación conjunta al Presidente del Consejo de Ministros, el socialista Bettino Craxi y al Ministro del Interior Scalfaro, en la que apuntaban la posibilidad de aplicar a la Prelatura del Opus Dei lo dispuesto en la ley nº 17, del 25-I-82, sobre sociedades secretas. Además, tres diputados comunistas -Petruccioli, Belloccio y Violante-, del sector marginal de la extrema izquierda italiana, dirigieron otra interpretación parlamentaria similar.

    Reproduzco parte de la intervención del Ministro del Interior, que tiene el carácter de respuesta oficial del Gobierno italiano acerca de la naturaleza y finalidad de la Prelatura, tras el minucioso estudio que reflejan las consideraciones y datos que aporta el ministro (el texto íntegro está publicado, por ejemplo, en Romana, 3, [1986], 295-305):

    » Se ha preguntado el saber si el Opus Dei se rige por estatutos y códigos que la califiquen como "asociación secreta", prohibida a tenor del art. 1 de la ley de 25 de enero de 1982, nº 17, que dicta normas para la aplicación del art. 18 de la Constitución; a este respecto la Santa Sede declara textualmente:

    » "La Prelatura del Opus Dei es una institución de la Iglesia, erigida públicamente a tenor del Código de Derecho Canónico y dotada de Estatutos oficialmente sancionados por la Santa Sede, en los cuales se expresan también los fines propios de ella. Los órganos directivos del Opus Dei son públicos y bien conocidos, así como sus respectivas sedes.

    » Todos los que pertenecen al Opus Dei -sean sacerdotes incardinados en la Prelatura, sean laicos vinculados canónicamente a ella mediante contrato como numerarios, agregados o supernumerarios, sean los sacerdotes no incardinados en la Prelatura pero asociados a la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz (ente intrínsecamente unido a la Prelatura)- están obligados a evitar el secreto y la clandestinidad, por el art. 89, párr. 2 del Codex Ius Particularis del Opus Dei: preguntados legítimamente sobre su pertenencia, tienen por tanto el deber de manifestarla".

    » Todo lo declarado por la Santa Sede constituye de por sí una respuesta exhaustiva, pero no exime al representante del Gobierno de hacer algunas consideraciones.

    » Ya se ha dicho que para nuestra Constitución, precisamente para el art. 20, "el carácter eclesiástico y el fin de la religión o de culto de una asociación o institución no pueden ser causa de especiales limitaciones legislativas, ni de especiales gravámenes fiscales para su constitución, capacidad jurídica y cualquier forma de actividad".

    » El Opus Dei es sin duda una institución eclesiástica, cuyas normas corresponden al ordenamiento canónico y, por consiguiente, no pueden ser objeto de censuras por parte del ordenamiento estatal.

    » Esto no significa que el problema, especialmente por cuanto afecta a los miembros laicos de nacionalidad italiana, no deba ser examinado a la luz de las leyes italianas.

    » Es bueno, pues, considerar el mismo problema según la letra del art. 18 de la Constitución y del art. 1 de la ley de 25 de enero de 1982, nº 17, según el cual "se consideran asociaciones secretas aquellas que, incluso dentro de organizaciones públicas, ocultan su existencia, o bien teniendo secretos conjuntamente fines y actividades sociales, o bien manteniendo desconocidos, en todo o en parte, y también recíprocamente, a sus socios, desarrollan una actividad dirigida a interferir en el ejercicio de las funciones de órganos constitucionales, de administraciones públicas, también con un ordenamiento autónomo, de entes públicos incluso económicos, así como de servicios públicos esenciales de interés nacional".

    » (...)

    » Es evidente que ninguno de los requisitos queridos por el art. 1 de la ley nº 17/1982 para que una asociación pueda considerarse secreta se adapta al Opus Dei, ni bajo el aspecto de su organización, ni del de sus reglas, ni del de las actividades que lleva a cabo.

    » Queda dicho en qué consiste la actividad del Opus Dei, y no es del caso compararla con la descrita en el mencionado artículo 1.

    » En cuanto a su organización y sus reglas, es sabido que el art. 1 de la ley nº 17/1982 plantea como hipótesis al respecto una serie de alternativas:

    » - la de ocultar la existencia misma de la asociación: esta hipótesis, referida al Opus Dei, carece absolutamente de sentido, de modo que no necesita ninguna consideración particular.

    » - la de mantener secretos al mismo tiempo los fines y las actividades sociales: también aquí estamos fuera de cualquier parecido con la realidad, puesto que son claros y conocidos los fines y las actividades sociales del Opus Dei en el campo de la formación religiosa, del apostolado, de las actividades benéficas, de las culturales, de acuerdo con las directrices espirituales del Jefe de la Iglesia Católica y en consonancia con su labor ecuménica; y por lo que refiere a los fieles no clérigos, el Opus Dei -como dice el primer párrafo del art. 2 del citado Codex Iuris Particularis- les propone la santificación por medio del ejercicio de las virtudes cristianas en el estado, profesión y condición de vida de cada uno; pero absteniéndose expresamente de darles directrices o consejos en el campo de su preferencias profesionales; en efecto, así lo dice el Codex: "Praelatura sibi proponit suorum fidelium, iuxta normas iuris particulares, sanctificationem per exercitium in proprio cuiusque statu, professione ac vitae condicione virtutum christianarum, secundum specificam ipsius spiritualitatem, prorsus saecularem";

    » - la de mantener desconocidos a los socios, en todo o en parte, e incluso recíprocamente; pero tampoco bajo este aspecto puede calificarse al Opus Dei como sociedad secreta; ni según la Constitución ni según la ley vigente puede pretenderse, en efecto, que una asociación, para ser lícita y no secreta, esté obligada a publicar la identidad de sus asociados; prohibición de secretismo no significa obligación de publicación; además, hay que considerar al respecto que precisamente la ley nº 17 de 1982 abrogó, en el art. 6, el art. 209 del texto único de las leyes de seguridad pública, que permitía a la autoridad de seguridad pública obtener la entrega de la lista de los socios por parte de la asociación; sobre la inviabilidad de la tesis de que secretismo se identifique con falta de publicidad, también es concorde con la doctrina, y el caso no parece merecer otras observaciones.


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  • ¿El Opus Dei es una secta?

    Es moneda corriente que el Opus Dei es una secta. Incluso ha habido investigaciones por parte de las autoridades civiles en Bélgica y en Italia. ¿Qué me puede decir como respuesta a esas acusaciones?

    No es moneda tan corriente, por lo menos entre los miles de personas que son del Opus Dei, entre los cooperadores, o simplemente entre los familiares y amigos de los fieles de la Prelatura.
    Son también miles las familias que libremente deciden enviar a sus hijos a colegios y otros centros cuya dirección espiritual está encomendada al Opus Dei. No se explica que después de tantos años y del empeño que han puesto algunos en propalar esas acusaciones, siga habiendo tantos “ingenuos” que confían sus hijos al Opus Dei.

    Una comisión investigadora del Parlamento Belga recibió el encargo de elaborar una lista de sectas que operaban en el país europeo. Ente las 189 incluyó al Opus Dei y se desató la polémica. En el informe, se incluían además otras asociaciones de la Iglesia católica, como la Comunidad de San Egidio, Renovación Carismática o los Jesuitas. El Parlamento belga, en votación del 7 de mayo, rechazó por amplia mayoría las conclusiones de esa comisión, quien reconoció finalmente que "no había podido proceder a una comprobación del conjunto de las informaciones recogidas ni controlar su exactitud". La Conferencia Episcopal belga, así como diversas organizaciones nacionales y extranjeras, habían manifestado su protesta por el hecho de que en la citada lista figurasen movimientos e instituciones católicas expresamente aprobados por la propia Iglesia católica.El documento finalmente aprobado por la Cámara belga no menciona a ninguna institución católica. Noticias como ésta han sembrado la sospecha. Me temo que el "calumnia, que algo queda" funciona.

    Por otra parte, a los católicos les basta con conocer el apoyo prestado al Opus Dei desde sus inicios por la jerarquía eclesiástica. Como se ha visto, cuando se difundió falsamente que en Bélgica se había incluido el nombre del Opus Dei y de otras instituciones católicas en un estudio sobre las sectas, la Iglesia mostró contundente y repetidamente su desacuerdo.

    El caso de Italia está a la vista de todos, en los libros de sesiones del Parlamento italiano. Después de un estudio en profundidad, el Estado italiano declaró que las acusaciones contra el Opus Dei eran falsas.

    Una última observación: decir que el Opus Dei es una secta no es ninguna broma. Me causa un dolor enorme oír hablar de esa manera. Es una acusación gravísima, que yo jamás haría de una institución católica, y de ninguna otra institución, a no ser que tuviese total certeza. ¿Por qué a veces se cuelgan sambenitos tan atroces con tanta ligereza? La verdad es que me resulta difícil entenderlo.

    Para saber más:
    P. Usted dijo en 1994 que las críticas al Opus proceden de una minoría española. Sin embargo, en Italia se intentó en los años ochenta hacer un proceso parlamentario al Opus por considerar que se trataba de una secta. ¿Qué es lo que molesta del Opus Dei?

    R. Ante todo, el Opus Dei es apreciado por muchísimas personas. De hecho, las acusaciones que usted menciona fueron estudiadas y se demostraron carentes de fundamento. En cuanto a su pregunta, pienso que el Opus Dei puede molestar sobre todo a quien no lo conoce o a quien le molesta la Iglesia católica. A veces se han formado estereotipos que poco tienen que ver con la realidad de la vida de los fieles de la prelatura, y que componen una imagen tan desagradable como falsa. También puede suceder que alguno se sienta molesto por los defectos o errores que haya visto en algunos fieles del Opus Dei; ¿no es una generalización indebida proyectar esos fallos personales sobre la prelatura? Hay también gente a la que quizá molesta que los intelectuales, los políticos, los empresarios, los obreros o los padres y madres de familia vivan su fe con coherencia, y expresen su opinión a veces contra corriente: para promover la vida o la familia, por ejemplo.

    (Entrevista al Prelado del Opus Dei, Javier Echevarría. Por Lola Galán, El País, 8 de enero de 2002).

    ¿Por qué los ex miembros guardan tanto rencor?

    Los que han logrado salir del Opus Dei no hablan muy bien de él. ¿Por qué los ex miembros guardan tanto rencor?

    Quizá la palabra “lograr” no es la más adecuada en este contexto. La salida del Opus Dei es de las cosas más sencillas del mundo. Esto se explica más despacio en otro lugar de esta misma página.

    La mayoría de los que han dejado la Obra lo han hecho por pensar que no tenían vocación y mantienen intacto su cariño hacia el Opus Dei. Los fieles de la Obra tienen también hacia ellos un gran cariño y les tratan con afecto. Casi todos piden ser cooperadores de la prelatura.

    Muy pocos de los que han abandonado el Opus Dei han tenido una actitud crítica o rencorosa. En cualquier caso, como se demuestra por la experiencia, esos pocos ex-miembros son la excepción, pues la inmensa mayoría no se plantea el mínimo resquemor. Los fieles del Opus Dei, siguiendo las enseñanzas del fundador, jamás les han atacado en modo alguno y rezan por ellos diariamente.

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  • ¿No cree que la mortificación corporal no encaja la vida de personas mínimamente civilizadas?

    No comprendo todo lo que se dice sobre las tremendas auto-torturas a que se someten los del Opus Dei. ¿Es esto realmente cierto? Si es así, ¿no cree que la mortificación corporal no encaja la vida de personas mínimamente civilizadas?

    En el Opus Dei se recomienda huir de las penitencias grandes. Se procura que los fieles vivan el sacrificio escondido y silencioso en las cosas pequeñas de la vida. Sobre todo que procuren fastidiarse a sí mismos en aquellos detalles que hacen la convivencia más agradable a los demás.

    El fundador ha repetido la idea de que muchas veces la “mortificación” que más cuesta es la sonrisa, es decir, saber atender con cariño a las personas que tenemos alrededor, aunque en ese momento estemos pasando algún apuro o nos falte el tiempo.

    Sin embargo, continuando la tradición de la Iglesia, los fieles del Opus Dei pueden hacer (como muchos otros católicos) mortificaciones corporales, que no son "auto-torturas" ni nada parecido, sino pequeñas molestias que se buscan por amor a Jesucristo.

    Entre los que popularizaron estas mortificaciones entre los seglares están santos de la categoría de San Ignacio de Loyola. La Iglesia las aprueba si se practican con espíritu de verdadera penitencia, con moderación, con discreción, sin daño para la salud, etc.

    El Opus Dei no tiene argumentos para derogar esas prácticas que han ayudado a muchos cristianos a lo largo de los siglos y que han practicado los santos de todas las épocas. Si la Iglesia Católica algún día dispone que se dejen de utilizar, en la Obra se cumplirá esa orientación, como se hace con todas las indicaciones.

    Mi experiencia me dice que en la atención de los fieles pocas veces se anima a emprender un camino de duras penitencias. Al revés, generalmente se procuran reconducir los deseos de mayor penitencia hacia la práctica de las virtudes más importantes: la caridad, la humildad, la laboriosidad, etc.

    Me gustó un suceso que narraba el protagonista: habló con Josemaría Escrivá y le comentó que estaba pensando acudir a una mortificación extraordinaria para ofrecer a Dios ese sacrificio por un amigo suyo. San Josemaría le dijo que ordenase el armario de su habitación (que estaba manga por hombro) y se olvidara de lo otro. Como se ve, no puede haber reglas generales y cada uno decide, pidiendo consejo si lo desea.

    No hay que olvidar que es obligación grave de los directores del Opus Dei cuidar en la medida de sus posibilidades de la salud física y espiritual de los fieles de la Obra, por lo que no tolerarían jamás que alguno se excediese en esas prácticas. No hay noticia de que esto haya ocurrido.