29 julio 2004

El sacerdocio en el Opus Dei.

Hay un tema que me parece muy interesante, y me gustaría, si puedes, que expliques: aparte de sentir la llamada de Dios, algo esencial, ¿cómo son las formas para llegar a ser sacerdote de la Obra? entre algunas cosas me refiero a cómo una persona puede ir a estudiar a la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, etc. Creo que comprendes, pues se habla mucho de todas las formas de vivir la Obra pero poco como sacerdote. Es obvio, porque la institución es eminentemente laical, pero los sacerdotes están. Te agrdecería mucho que lo comentes.Un abrazo.

Dentro de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, asociación de clérigos intrínseca e inseparable de la Prelatura del Opus Dei, hay sacerdotes en dos situaciones bien diversas: unos están incardinados en la Prelatura (su ordinario es el Prelado del Opus Dei) y otros están incardinados en sus diócesis (su ordinario es el obispo diocesano).

Están incardinados en la Prelatura los miembros Numerarios y Agregados del Opus Dei que reciben la ordenación sacerdotal. Estos fieles de la Obra se ordenan para servir a la toda la Iglesia cumpliendo su misión específica, que normalmente les lleva a dedicarse a la atención de los apostolados del Opus Dei. En cada diócesis, cumplen con esmero las indicaciones que el obispo diocesano establece para la misma y “tiran del carro” en la misma dirección que él marca.

Los sacerdotes diocesanos de la Obra no pertenecen a la Prelatura, sino que forman parte de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz. Sobre este tema te recomiendo lo que se dice en esta página, donde hay varias preguntas sobre el asunto.

La Obra es eminentemente laical, pero también es esencialmente sacerdotal, como parte de la Iglesia que es. El sacerdocio es absolutamente necesario en el Opus Dei. Cuando la Obra fue fundada, en el alma sellada por el carácter sacramental de San Josemaría, sacerdote joven, ya estaba esta dimensión imprescindible.

Sin embargo, en la Obra los sacerdotes no forman clase aparte, ni el hecho de recibir la llamada al sacerdocio se ve como una “coronación” de la vocación al Opus Dei: es otro modo de servir, que asumen con alegría.